-Te pondrás bien.
El hombre que está junto a la cama acaricia el cabello de la mujer con ternura.
No estoy tan segura - contesta la mujer cuya palidez corrobora sus palabras.
- ¿Quieres que te traiga a Peter?
- Por favor -, responde ella con una ligera sonrisa.
El hombre sale de la habitación y vuelve con Peter, un hermoso gato que hace las delicias de la joven enferma.
- Mira -le dice el hombre-, le voy a poner gafas y ahora va a leer el periódico.
la joven, desde su debilidad, se rie. Peter será la musa de este joven ilustrador inglés para el resto de su vida.

Louis Wain nació en Londres el 5 de agosto de 1860. Un defecto congénito - labio leporino-, le apartó de la escuela y le obligó a pasar muchas horas vagabundeando por las calles de Londres. En su adolescencia estudio arte y pasó a ser profesor en la London School west of art. pero pronto se cansó y se convirtió en artista independiente, un ilustrador poco conocido hasta que comenzó a dibujar gatos, gatos antropomórficos, es decir realizando actividades propias de seres humanos.
El sufrimiento le venció. A los 57 años le diagnosticaron esquizofrenia. Su carácter cambió y se volvió irascible y desconfiado. Se encerraba en su habitación durante horas escribiendo textos que nadie conseguía entender. Sus hermanas, que lo habían acogido, se rindieron y se vieron obligadas a internarlo en un sanatorio psiquiátrico para pobres. A partir de ahí sus dibujos, antes amables, se volvieron inquietantes, atormentados. Cuando el primer ministro supo de su lamentable situación, fue trasladado al hospital real de Bethelem, en cuyos jardines vivían muchos gatos. Su inspiración volvió pero sus dibujos sólo podían expresar la pesadilla mental que vivía. Sus gatos abandonan el rostro dulce para convertirse en gatos electrizados, devorados por el color y la rabia.
Poco a poco, sus repentinos cambios de humor se calmaron y él continuó dibujando por placer. Su obra, durante este periodo final, se volvió más abstracta, aunque siguió nutriéndose de su principal fuente de inspiración, los gatos.
Falleció en 1939.
Poco a poco, sus repentinos cambios de humor se calmaron y él continuó dibujando por placer. Su obra, durante este periodo final, se volvió más abstracta, aunque siguió nutriéndose de su principal fuente de inspiración, los gatos.
Falleció en 1939.
Está visto que por los gatos se han interesado muchos artistas.
ResponderEliminarPor cierto, ¿el dibujo central es de tus nuevos tres gatitos?
No te puedes imaginar cuánto arte hay en torno a los gatos, aunque este pobre hombre acabara un poco loco. Mis tres gatitos nuevos son: Hipócrates, que es atigrado jaspeado, una monada y muy fuerte; Stich, blanco y negro, vivaz, y Aspasia, una dulzura de gatita, la más pequeña de los tres, la más tímida.
EliminarOtra nueva lección de Historia Gatuna.
ResponderEliminarGracias por contarnosla.
La verdad es que yo también estoy aprendiendo. Es muy interesante ver de qué forma algunas personas interactúan con sus gatos. Gracias por leerme.
EliminarTe recomiendo la viñeta de hoy del maestro Forges en El País.
ResponderEliminarImpresionante, como siempre.
Voy a buscarla. Gracias.
EliminarNunca había reparado en los gatos como modelos artísticos hasta ahora que tu nos lo estás contando. la verdad es que es un animal muy bello. Interesante además la historia de este ilustrador, una pena que no pudiera superar la muerte de su esposa.
ResponderEliminarBesos
Hola Jara. Todos los felinos son animales bellísimos. Y de los gatos leonardo da Vinci dijo que hasta el más pequeño de los gatos es una obra de arte. Yo creo que tiene razón. Y terrible la historia de Louis Wain, que enloqueció por amor. Gracias jara por pasarte por aquí.
EliminarAl final de la serie supongo que quedaremos todos predispuestos para tener un gato en casa ¡je,je!
ResponderEliminarCasi toda la vida los he tenido cerca de mí, así que sé lo se siente.
Gracias por compartir.
Besos
Al final de la serie todos me vais a llamar la loca de los gatos, pero es un riesgo que estoy dispuesta a correr. Los gatos, por lo general, o te fascinan o no los soportas. A mí me fascinan y me hacen sentir bien.
EliminarUna vida triste, las trampas de la mente y las enfermedades siempre matan la parte mas amable y creativa de los genios. Al menos nunca dejo de pintar y por lo que se ve de inspirarse en los gatos.
ResponderEliminarA veces el dolor, la pérdida, enloquece el alma del artista. Nos quedan sus obras, su sensibilidad y su pasión por los gatos. Gracias Ana.
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